jueves, 5 de mayo de 2011

Diario de Viaje – Castillos del valle del Loira, Francia - Día 3: Azay-Le-Rideau, Chinon, Rigny Ussé y Langeais

Bienvenid@s lector@s, fotograf@s y viajer@s,

A continuación, os presento un diario de viajes que preparé durante mi visita a la zona de los castillos del Valle del Loira, en Francia en Semana Santa de 2011. Consta de 5 etapas o 5 días. Os pongo los enlaces a todos ellos para vuestra información y comodidad:
Decidimos empezar el día con un plato fuerte, el precioso castillo de Azay-Le-Rideau famoso por su reflejo en el lago. Valoré dejarlo para la tarde, pero vi en Internet que tendría tener mejor luz lateral en la fachada por la mañana y esto es algo importante cuando vas a fotografiar fachadas de edificios.

Nos toca echar gasolina en Francia. ¡Terror!. Ya teníamos comprobado que el precio de una gasolinera a otra puede variar casi unos 20 céntimos o más. La opción buena es no echar en las autopistas, y la mejor de todas es echar en las gasolineras de cualquier gran supermercado o las Elf que también son mucho mas baratas.

Como en casi todos los desplazamientos que hacemos por la zona, desde Tours no tardamos mucho en llegar, y tampoco en aparcar. Como siempre, y por ahora, gratis. Pagamos y en la entrada al castillo nos encontramos algunos andamios que gracias a dios no afectan nada para la foto importante, que es la del reflejo en las aguas del río Indre. Parece que el castillo está construido sobre una isla de este afluente del Loira.



El castillo fue construido en 1518 durante el renacimiento por un rico financiero de Francisco I y su esposa uniendo lo mejor de los estilos francés e italiano de la época. Antes de entrar damos un primer paseo de reconocimiento por el exterior. Vemos que la luz ya es buena y que el reflejo es perfecto. Aún queda un poco para que le de la luz a toda la fachada principal así que damos una vuelta entera rápido y decidimos entrar al castillo para hacer tiempo. 


No hay mucho para ver pero tampoco está mal. La visita al interior del castillo es rápida, no sé si se llegará a ver una tercera parte del mismo. Sí que hay alguna habitación bien amueblada con muebles renacentistas, y algunos cuadros, retratos, vidrieras y tapices flamencos.



Salimos y damos otro paseo por alrededor del lago, disfrutando de cada una de las tomas de un castillo tan fotogénico. Aviso a fotógrafos: Es muy importante un buen polarizador para el tema de aprovechar los reflejos en el lago y un cielo bien azul.



Nos damos un paseo por el tranquilo pueblo de Azay-Le-Rideau que se va llenando de turistas. Es sábado y hay un pequeño mercado en el pueblo. Compramos algo para comer y salimos hasta el siguiente destino.

Vamos a Chinon para ver la fortaleza real construida por el conde de Blois Thibaut I. Aparcamos en lo alto y nos damos un paseo rápido por la parte alta del pueblo. Entramos al castillo para ver una exposición gratuita de cómo fueron las obras de reconstruccion. Valoramos que no vale la pena ver esta fortaleza, que no castillo, ya que además ha sido totalmente reconstruida. Dicen que es la mayor obra de Europa de este tipo. 

Por cierto, en esta ciudad tienen lugar en los tres mosqueteros el encuentro de Dartagnan (o Dartacan) con el conde de Rochefort (Bigote Negro).


Bajamos a la parte vieja y centro del pueblo en un ascensor gratuito muy útil que nos deja muy cerca de una plaza llena de restaurantes y buen ambiente para comer. 


Damos un paseo muy agradable por las calles de la parte medieval donde hay casas medievales con vigas de madera bien cuidadas y volvemos por la orilla del río disfrutando del día y de las vistas.

Comemos en un restaurante y volvemos a subir en el ascensor para coger el coche y pasar a la otra orilla para hacer la foto que veníamos buscando de la fortaleza que domina el pueblo. El día y la luz acompañan y el resultado no desmerece para estar sacada a mediodía.


Nos vamos camino al castillo de Rigny-Ussé el cual está al lado del río Indre el cual es un afluente del Loira. Parece que es en el que se inspiró un tal Perrault para el cuento de la Bella Durmiente, lo cual ha sido aprovechado como reclamo y para poner maniquíes disfrazados, más de por lo que puede aportar el castillo en sí. Vamos, para ganar dinero por que es el mas caro de todas las entradas de castillo o si vas con niños.

Después de ver las fotos de los folletos y algún comentario no positivo de la gente que sale, no nos apetece mucho pagar por entrar a ver decorados con maniquíes disfrazados y muebles del siglo pasado.

Lo que siempre hay que hacer, es mirar primero las postales de la tienda del castillo en cuestión antes de entrar, y valorar si vale la pena o no: Nosotros nos dimos cuenta que la mejor foto se sacaba desde el exterior. Buscamos el sitio desde el cual sacarla, nos damos una vuelta y seguimos el camino. 
 

Siguiente punto del trayecto, Langeais. No está recomendado, pero nos pilla de camino para la vuelta a Tours. La carretera es muy tranquila y va paralela al río. Está elevada varios metros del nivel del suelo porque parece que también hace de una especie de dique en caso de crecida del río y que así se protegen las casas y tierras colindantes. Esto de que las casas queden por debajo del nivel de la carretera lo veréis mucho si os fijáis, pero es que es la carretera la que está elevada. Antes de llegar encontrareis un espectacular puente que cruza el río Loira.


Aparcamos sin problema ni tener que pagar en un parking del pueblo. Llegamos a la entrada del castillo fortaleza feudal de Luis XI que tiene hasta un puente levadizo. Pero decidimos que tampoco vale realmente la pena pagar por lo que se puede ver en los folletos. 



El pueblo es pequeño pero coqueto. Vemos la iglesia, el río, algún jardín casas estilo medieval pero en si no es gran cosa.


Loira hacia Tours viendo muchas bodegas metidas en las paredes de la montaña. No en vano es una zona muy vinícola. 


La idea era hacer un poco de siesta para luego hacer unas buenas nocturnas y poder aprovechar el atardecer y la hora azul en la plaza de Tours, pero se nos pone a diluviar a la hora de salir. 


Así que cenamos en el apartahotel y descansamos para el día siguiente para la cual hemos dejado varios platos fuertes: los castillos de Cheverny (el de Tintín) y el Chambord (el mejor sin duda).

Os dejo los enlaces a las siguiente entradas de este diario de viajes a la zona de los Castillos del río Loira en Francia:
Hasta pronto, 

© Iñigo EscalanteWeb I Blog I Facebook I Flickr I 500px | Google +