martes, 17 de mayo de 2011

Diario de Viaje – Castillos del valle del Loira, Francia - Día 4: Cheverny, Chambord y Blois

Bienvenid@s lector@s, fotograf@s y viajer@s,


A continuación, os presento un diario de viajes que preparé durante mi visita a la zona de los castillos del Valle del Loira, en Francia en Semana Santa de 2011. Consta de 5 etapas o 5 días. Os pongo los enlaces a todos ellos para vuestra información y comodidad:
Salimos desde Tours hasta Cheverny. Este castillo construido en 1620 es famoso por ser en el que se basó el dibujante belga Hergé para crear la residencia de Tintín en el comic y también por la jauría de perros de caza que tiene.

Llegamos al parking gratuito y aparcamos sin problema. Este palacio encantado fue uno de las primeras residencias privadas que abrió sus puertas. La familia Hurault que son marqueses de Vibraye lo posee hace 6 siglos. Viven allí pero dejan que se visite como fuente de ingresos. Vaya negocio. ¿Os imagináis que os pagaran por visitar parte de vuestra casa?

Ya en la entrada nos tocó hacer un poco de cola y decidimos darnos un capricho y además de la visita obligada al castillo cogemos la opción de descubrir los bosques (en tren eléctrico) y los canales (en lancha eléctrica) del castillo de Cheverny. Se recomienda ir directamente a coger la hora pero nosotros no tuvimos problema. También se puede no coger en la entrada y pagarlo luego allí, aunque creo que saldrá un poco más.


La verdad es que se nota que por dentro es de los que mejor y más suntuosamente está decorado y parece que mantienen los interiores clásicos. 


El interior se va en una media hora el comedor, la escalera de honor, los aposentos privados, la sala de armas, la habitación del rey, el vestíbulo, el gran salón, la galería, el salón de los retratos, la biblioteca y el salón de los tapices.


Se sale al exterior por la parte de atrás y luego te puedes dar una vuelta por el invernadero y los jardines de los aprendices y/o tranquilamente pasear por los el parque y los jardines.

Nos dirigimos hacia el comienzo de la excursión que habíamos cogido con la entrada. Empezamos con el coche eléctrico que nos llevó por el interior de los bosques privados (solo se veían arboles altísimos) y no tenía pinta de acabarse nunca. En un momento dado la conductora paro y explico en un perfecto francés cosas del parque forestal. Ni papa. Continuamos el paseo y aparecimos en un embarcadero donde un chico muy majo nos hizo un agradable paseo en barca por los canales, explicándonos los árboles y animalitos que íbamos viendo. Además, nos traducía todo a castellano que siempre se agradece. Si vais en plan tranquilo y con tiempo es una buena opción, sino al siguiente castillo.

Ya de vuelta a los jardines aprovechamos para pasear un poco más por los jardines y ver la perrera con los 100 perros de caza franceses tricolores que por la mañana estaban todos dormidos. Es un espectáculo cuando los sacan para darles de comer sobre las 17 y debe montarse una buena, para gustos supongo. 


Al lado estaba la sala de los trofeos de caza y un cuidado y colorido huerto donde plantan las flores que luego van a decorar los jardines.

Salimos para Chambord. Como era ya hora francesa de comer, hicimos una parada rápida en el camino para comer algo antes de ver el siguiente castillo. Chambord, un castillo de reyes construido por Francisco I en estilo renacentista. Es el más grande y más conocido de todos delos castillos del Valle del Loira.

Llegamos en unos 20 minutos desde Cheverny con el coche. Dicen que Chambord es el recinto amurallado más grande de Europa, unos 52 Km. Así que cuando llegas vas entrando por un camino asfaltado de color rojo por dentro de un gran bosque que era el coto de caza privado de los condes de Blois y parece que de vez en cuando se suelen ver ciervos, zorros y jabalíes.

Curiosamente fue el único castillo en el que tuvimos que pagar por aparcar, aunque eran solo 3 € por aparcar todo el día. Muy importante es que se puede ir a cualquier hora del día o de la noche ya que siempre está abierto. Esto viene genial para los fotógrafos que queramos ir a hacer allí un atardecer o un amanecer (ya sé que esto último da siempre más pereza, pero es que en este caso el sol sale a un lateral del castillo mirando desde atrás y es la mejor hora).

Todo el exterior del castillo se puede ver desde fuera y visitar gratis. No hace falta pagar, pero creo que por dentro este es el mejor y más completo castillo de todos los que vimos y vale la pena. No olvidemos que allí a diferencia de otros iban los reyes de Francia. Nosotros habíamos comprado las entradas en la oficina de turismo de Tours porque nos salía más barato y además nos ahorrábamos hacer cola (5 o 10 minutos la verdad). Eso sí, es el castillo donde más gente hay con diferencia, pero es que también es el más grande con mucho.

Después de hacer muchas fotos por los exteriores aprovechando el foso y las barcas. Muy recomendable el alquiler de barcas para navegar por el foso o de bicis para dar un agradable paseo por la zona.


El castillo por detrás es muy fotogénico, pero según vas llegando a la parte de adelante empiezas a ver torres que desde atrás no veías y es realmente majestuoso. Sin duda el más grande, el más espectacular y para nosotros, al menos, el mejor.

Es muy grande para ver y como no se sea un poco ordenado nunca sabes si has visto todo o si te has dejado cosas por ver. Se tarda varias horas en verlo. Solo el interior prever más de dos.


En el centro del edificio central se encuentra la Escalinata de Leonardo, una escalera helicoidal que se atribuye a Leonardo Da Vinci y que se aprovecha para ir subiendo a cada piso. En cada piso tenéis a los 4 lados de la escalera habitaciones grandes con cuadros, mobiliario, etc. 


Luego a los dos lados del edificio central tendréis las alas derecha e izquierda con escaleras helicoidales externas e iréis viendo habitaciones, cuadros, armas, trofeos de caza, etc. Por cierto la capilla del castillo es muy grande, casi es más una iglesia. 


Llega un momento que se llega a la terraza del castillo y es impresionante estar debajo de esas magnificas torres y tejados de pizarra y tener esas vistas.

Fuera del castillo hacen espectáculos ecuestres. También hay una pequeña ermita en un lateral del castillo que merece un vistazo. Tomamos un helado para reponer fuerzas y nos arrepentimos de haber hecho allí el picnic a mediodía.

En unos 15 minutos estábamos en nuestro hotel que quedaba a las afueras de Blois, me pareció muy barato pero no tenía ningún pero la verdad. Descansamos un poco y aunque nada hacía presagiar la tragedia… otra vez por segundo día consecutivo cuando íbamos a salir a visitar la ciudad nos empezó a diluviar. Esta vez nos dio igual por que íbamos preparados y salimos dispuestos a todo.

Vimos lloviendo el castillo y la plaza del castillo y fuimos callejeando por una ciudad en la que no había mucha gente la verdad. Eso sí veíamos casas medievales bien conservadas.

Como seguía lloviendo cogimos el coche y pasamos de margen el rio para observar una vista panorámica de Blois y sacar la foto del atardecer de rigor.


Nos sorprendieron mucho las pocas luces que había en las ventanas. O todos tenían las luces apagadas y muy tenues o allí no vive mucha gente. Fuimos al hotel y cenamos. Al día siguiente nos tocada ver el castillo de Blois de día y un poco de viaje en coche hasta La Rochelle en la costa Oeste de Francia.


Os dejo los enlaces a las siguiente entradas de este diario de viajes a la zona de los Castillos del río Loira en Francia:
Hasta pronto, 

© Iñigo EscalanteWeb I Blog I Facebook I Flickr I 500px | Google +