lunes, 8 de julio de 2013

Diario de viaje Grecia 2013. Isla de Santorini, dia 1: Fira y atardecer en Oia

Muy buenas a todos los lectores de este blog de fotografía y viajes. 

Acabo de volver hace escasos días de una viaje de unas dos semanas por Grecia. He visitado y fotografiado alguna de las islas cicladas mas turísticas como Santorini, Naxos y Mykonos. En el interior de la Grecia continental hemos visitado la zona de Meteora, sin duda uno de los secretos más desconocidos de Grecia y de Europa, y por supuesto, la capital griega, Atenas, cuna de la civilización occidental y Europea.



Al viajar con una niña pequeña, mi tiempo es mucho más limitado y muy complicado conseguir ciertas fotos. Preparar este diario de viaje es casi una hazaña, pero para poder presentaros las fotos he decidido que es la mejor forma y me he esforzado de nuevo en prepararlo. Para presentaros las fotos he decidido que voy a enseñároslas como salieron de cámara sin postprocesados

La verdad creo que no las hacen falta. Espero que os gusten. 

La idea de estos diarios ademas de dar sentido a las fotos que realizo es que os sea util a los futuros viajeros si pensáis ir, o al menos os incite a visitarlo en el futuro tras leerlo. A ver que os parece.


Empezamos.

Salimos del aeropuerto de Bilbao un sábado de finales de Junio a las 23:00 de la noche en un vuelo con la compañía aérea Vueling con destino a  la isla de Santorini en Grecia, aprovechando que en verano hacen este vuelo directo y a buen precio. La hora no es la mejor, pero eso nos dio mucho tiempo para preparar la maleta más tranquilamente a lo largo del sábado y no entre semana y cerrar las últimas cosas pendientes.

Al viajar con un bebé nos dan amablemente un tercer asiento también para nosotros, así que conseguimos viajar bastante más cómodos.

Llegamos al aeropuerto un cuarto de hora antes del horario estimado, sobre las 3:15 hora local. En Grecia, hay que adelantar una hora el reloj más que en España, así que el vuelo directo desde Bilbao dura casi 3:30.

Tal y como teníamos concertado con el hotel, nos estaba esperando un taxi con un cartel con nuestro nombre. Nos llevó desde el aeropuerto a nuestro hotel en Oia, que podría hacer sonrojar a Fitipaldi, no creo que llegara a 15 minutos. Habíamos quedado que nos dejaban la llave puesta en la puerta y así conseguimos entrar. Así pudimos finalmente irnos a dormir bastante cansados por trasnochar más allá de las 4 de la mañana a la cama.

Una decisión importante antes de ir a Santorini fue que elegí un hotel en la zona de Oia o Ia como pronuncian ellos, a pesar de ser una zona bastante más cara que Fira o Thira, que es la capital de la isla. La razón es muy fácil, no hay que perderse el atardecer de Oia. La foto de Santorini por excelencia es al atardecer en esta población, así que cogimos un hotel que quedaba a 4 minutos escasos del sitio del atardecer que tuviera piscina y wifi. En nuestro caso, estaba situado detrás de la catedral ortodoxa, al lado de un parking, del supermercado y de un buen restaurante.




Cuando hablan de uno de los mejores atardeceres del mundo en Santorini, hablan del que se ve desde el pueblo de Oia / Ia. Con sus casas blancas, sus molinos de viento y las cúpulas azules de sus iglesias, sus calles empedradas y sinuosas descolgándose por la caldera del volcán dormido


Santorini es una de las islas Cicladas que se encuentran en el mar Egeo y pertenecen a Grecia. Es una isla de formación volcánica que debe su nombre a Santa Irene. Cuna del mito de la Atlántida por su original forma circular. Actualmente tiene forma de media luna por la última erupción del volcán que dejo la caldera más sumergida en el mar y con acantilados de unos 300 m. de altitud que dan unas vistas vertiginosas de la caldera inundada.



Por la mañana, nos conseguimos levantar pero un poco más tarde de lo que queríamos.  Pero por fin ya estamos de vacaciones y la gymkhana diaria puede esperar un poco. Vamos a desayunar y conocemos a la gente del hotel, que la verdad es que son y fueron durante toda nuestra estancia especialmente amables y nos facilitaron la estancia todo lo que pudieron. Así da gusto, esto se ira reafirmando con el paso de los días.

Justo al acabar de desayunar, llega el del coche del alquiler que también teníamos reservado por Internet. Hacemos los papeles y nos da las llaves del coche. Durante un buen rato me dedico a poner “bien” la silla de la niña. Siempre es un sufrimiento estas cosas y no suelen ser o parecer muy seguras, pero nos hace el servicio durante los días en la isla. Alquilamos un Hyundai Accent. Un poco más grande de lo normal en estos casos pero nos viene muy bien para viajar cómodos y a buen de precio. Unos 45€ por cada día.

Después de desayunar nos pegamos un baño en las piscina que esta un poco fría pero todo sea por la niña que le encanta y empezamos el día bien frescos y despiertos.

Como es el primer día, estamos cansados, nos cuesta organizarnos para decidir que cosas son necesarias para llevar y meter al coche.



Nos han dejado el deposito casi vacío y sabemos que en Oia no hay gasolinera, así que tenemos si o si que ir hasta Fira para echar algo de gasolina. Es muy cara en Grecia y en las islas mas, casi dos €uros cada litro, pero como la isla es pequeña no hace falta echar mucho combustible, así que el primer día echamos solo 20€ y al de dos días otros 10€. En nuestro caso eso fue suficiente para los cuatro días.

No se puede / debe beber agua del grifo así que tendréis que comprar botellas de agua en cuanto tengáis oportunidad.  Según llegamos a la habitación había una grande, lo cual fue un buen detalle que no en todos los hoteles tienen. De hecho, ahora que lo pienso, fue en el único.



Me comentan en el hotel que el único sitio donde no se puede aparcar es encima de una línea amarilla o donde hay señal de no aparcar. En todas las ciudades hay un parking gratuito y que no hay que pagar normalmente para aparcar. A lo largo del día y de mi estancia lo compruebo con agrado. Por ahora, no hay que pagar para aparcar en Santorini. Muy bien que siga así.

Después de echar gasolina en la primera gasolinera y de los nervios por el si llego o si se acabará el depósito en medio del camino entre Oia e Imerovigli que es donde esta la primera gasolinera del norte de la isla, seguimos bajando y llegamos al parking de Tera / Fira /Thira que esta justo enfrente del hospital como me habían dicho los del hotel.



Ya hace unos 30 grados, temperatura de la que raramente bajaremos en toda nuestra estancia en las islas. Nos dirigimos desde el parking  subiendo la cuesta hasta el paseo de la costa y justo llegamos a la altura de la catedral ortodoxa. Dentro no se pueden hacer fotos. No está mal, no es muy grande y el techo es bonito, pero las vistas desde el mirador enfrente son espectaculares y nos hacen pensar que Santorini es un buen destino y que hemos acertado.






Seguimos por el paseo empedrado que va por la costa dirección norte hacia la catedral católica. Todo esta lleno de terrazas colgantes y de cafés preparados para tomar algo al atardecer. Todo lleno de tiendas para guiris y sobre todo sorprende el número de joyerías. Mucha pasta.





Encontramos el camino de escalones que baja al puerto viejo de Fira (Fira old port) de la que salen los barcos que visitan la islas de Nea Kameni donde esta el volcán  donde hay que pagar entrada y llevar buen calzado y la de Palia Kameni con sus aguas termales y sulfurosas. Ambas en el centro de la caldera de Santorini y con actividad volcánica. También esta la isla de Thirasia frente a Oia. Son casi 600 escalones de desnivel que hay que hacer a pie o en los típicos burros de la isla que se han convertido en un símbolo que la identifica.





La niña tiene que comer, así que nos ponemos en modo búsqueda de restaurante. Casi todo los que hay en esta zona están más pensados para picar algo o beber una copa y no tanto para comer, así que intentamos buscar uno recomendado por la Lonely Planet que suele acertar en estos casos.

Habíamos leído que en algún restaurante por motivos de espacio no aceptaban a niños o carritos en temporada alta, pero estamos en el final de la baja y  para nuestra suerte en el que elegimos no nos ponen problemas. Comemos con vistas a la caldera volcánica, con bastante espacio y tenemos nuestro primer contacto con la comida griega.



La temporada alta empieza el 1 de Julio y  nosotros hemos llegado una semana antes así que todo es un poco mas barato, pero sobre todo hay mucha menos gente y se esta bastante agradable. Todo el mundo nos recomienda ir en Mayo o Septiembre para estar lo más tranquilos y con la una temperatura más suave. Necesitareis seguro gorro para el sol y puede que gafas de sol. No me quiero imaginar la isla y sobre todo Oia con mas gente prefiero recordarla así.





Las vistas de la caldera del volcán que realmente es lo que llamamos isla de Santorini y de las casas colgando por la ladera de este volcán son hermosísimas. En la parte inferior vemos el puerto viejo de Fira (Fira Skala), con el famoso cable car o teleférico que baja para los que no quieren subir escalones o lo pueden subir en burro. También se pueden bajar casi los 600 escalones y luego volver a subir en los famosos burros de la isla por unos 5€ por persona aunque no a todo el mundo le gustara la experiencia, se tarda y huele todo el camino a caca de burro.

Nos vamos acercando al cable car o funicular desde donde hay unas muy buenas vistas de la caldera volcánica. En la bahía vemos varios cruceros, veleros etc.



Al lado de la entrada de cable car hay una subida de escaleras a la a la catedral católica que la verdad no tiene mucho para ver. Al estar mas elevada destaca en el skyline de la capital.










Volvemos al coche y buscamos sin éxito un Lidl hacia el sur que debía haber pero no encontramos y además era el único abierto en domingo. Así que decidimos ir de vuelta pero paramos por la zona entre Imerovigli y Firostefani. El Lidl estaba en la carretera que va al puerto de Athinios desde Fira y para llegar a ella, según bajas por el hospital hay que subir la primera cuesta que encuentras y girar a la izquierda. Esto te lleva a la carretera al puerto, y hacia el sur de la isla por el interior de la caldera del volcán.



Llegamos a Imerovigli y las vistas panorámicas son como en casi toda esta zona una verdadera pasada. Aquí se nota que viene la gente que quiere estar muy tranquila, al sol con la piscina o en el spa y no quiere otra cosa que tranquilidad en sus vacaciones. Vaya sitios y hoteles idílicos para estar. Uno de esos sitios secretos que ves desde fuera con envidia. Para apuntar y volver.










Intentamos bajar para ver Firoestefani y la famosa roca llamada Skaros que domina la caldera volcánica, pero paramos en un parking que no es el que más cerca está y con el calor que hace no nos apetece pegarnos otra caminata cuesta arriba. Lo encontraremos en los días siguientes y está justo en la gran subida que hay según vienes de Oia si sigues hacia arriba todo recto en vez de girar a la izquierda para ir a Fira.



Volvemos finalmente pronto al hotel, para pegarnos un buen baño en la piscina y que la cría se lo pase genial.

Al lado del hotel hay un supermercado donde compramos de todo para desayunar, beber y comer. Sobre todo agua y alguna cerveza para tener en la nevera de la habitación que siempre se agradece para refrescarse.

Esta vez y como no conocíamos aun la preciosa población de Oia /Ia, cometimos el error de salir del hotel con el carrito de la niña. Al haber tanta gente, varios escalones y ser las calles de piedra no fue una gran idea para moverse. El resto de días, que no lo llevamos fue todo mucho mejor y sin problema.

Encontramos, sin tener que buscar mucho la verdad, la zona donde parece que toda la isla concentra para ver el atardecer. Está todo llenísimo de gente y más gente que va llegando. Me dedico a buscar el mejor, mejor dicho, los mejores sitios posibles para ver el atardecer por que me gusta moverme y no estar solo en un sitio. Sino no sabes lo que te pierdes y a mas variado mas opciones de acertar.








Llego al sitio donde está todo el mundo que es una plataforma elevada desde la cual se ve la puesta de sol y los edificios cayendo por la caldera con los famosos molinos, me agobio tanto que decido salir de allí e ir bajando hasta el puerto, poco a poco, a ver si encuentro un sitio mejor. 







Lo que más encuentro según bajo la verdad es caca de burro, pero alguna localización no está mal y sobre todo es mucho mas tranquilo. Veo un camino por medio de la montaña por que el que se meten algunas personas y llevan a un sitio o colina apartada donde hay muy poca gente y se esta muy a gusto con la brisa. Decido estar tranquilo allí viendo como baja el sol.




En el mar hay varios veleros y barcos viendo el atardecer a la vez que cenan y se oye un saxofón tocando melodías mientras atardece. Muy relajante.







La verdad es que antes de la puesta del sol había una luz muy interesante muy calida y rojiza bañando toda esta zona. La acumulación de casas, los colores, los molinos y una serie cosas hacen que sea un gran atardecer, no se si el mejor que he visto pero si uno bueno.



Lamentablemente al caer el sol, antes del horizonte se encuentra con una nube horizontal y no conseguimos ver la puesta de sol en el horizonte, pero si se aprecian unos rojos increíbles en el cielo y un tamaño del disco solar que me dejan muy esperanzado para el resto de días.



Me hace mucha gracia que, aunque no se ve del todo, una vez el sol se ha puesto toda la gente aplaude y empiezan a recoger supongo que para ir a cenar. Es algo que veo todos los días y la verdad es que da muy buen buen rollo y sobre todo me deja sitio para hacer fotos a la hora que quiero hacer fotos realmente y en sitios que sino estaban súper ocupados.

Me doy cuenta que la gente va a ver el sol desaparecer tras y solo saca el cielo y el sol, punto. Ver como cae el disco solar, ver los colores y disfrutar de la paz del momento y de las vistas que no es poco pero mi planteamiento como fotógrafo es muy distinto.




Yo encantado, ya que desde que el sol desaparece por el horizonte hasta que me empiezan a gustar la luz para las fotos que quiero hacer tienen que pasar unos 15 o 20 minutos.

Así me dirijo a la zona que la gente había ocupado en masa y la encuentro mucho mas vacía, con huecos muy interesantes para hacer las fotos de Oia que me quería llevar. Es importante cambiar mucho de localización y la verdad es que no he parado quieto y estoy reventado y estresado a pesar de la experiencia que para el resto habrá sido tranquila y relajante. El resto de días me aplicaré el cuento e intentare disfrutarlo.






Al mirar a mi espalda veo un espectáculo sobrecogedor. Esta madrugada al llegar me fije que había una gran luna llena. Hoy, además es la noche de San Juan y aparece una luna inmensa por encima de la zona de Fira. Espectacular, las fotos no reflejan lo que fue aquello. La cámara no es capaz de recoger el momento de luz y la exposición de la luna, pero fue de las más grandes lunas que he visto nunca y en uno de los mejores lugares. Parecía casi una película de ciencia ficción. La llaman la súper luna o luna azul y era la mayor del año.








Sigo haciendo fotos después de atardecer en Oia, ahora ya con la luz crepuscular equilibrándose con las luces artificiales de la ciudad que es lo que me gusta.






Justo en este momento sale un puerto del puerto de Thisio un crucero gigante de camino a alta mar, muy grande e iluminado que me aporta un punto mas viajero y de despedida a la foto. Por cierto que para que el barco no saldría tan movido tuve que subir la ISO unos 4 pasos.




La gente que quedamos allí va recogiendo para ir a cenar. Hago lo propio. El sol se ha puesto a las 20:50 y recojo sobre las 21:40 más o menos. Lo bueno, pasa de rápido…


El restaurante enfrente del hotel, esta recomendado y hacen comida para llevar, y no solo eso, sino que amablemente me la traen a la habitación, así que cenamos en la terraza de la habitación con la niña que aun no se quiere dormir. Ha sido un primer día de vacaciones muy prometedor. Veremos si conseguimos mejorarlo y podemos disfrutar aun más de Santorini los próximos días, seguro que si.



De todas formas, Santorini tiene muchas cosas muy especiales. Se está muy tranquilo, se respira mejor, la luz parece que cae de otra manera, los colores son muy intensos, casi todo parece una postal y las fotos están casi en todos lados. 

Un gran comienzo de vacaciones, difícil de superar, pero  recomiendo dejarlo como fin de un viaje por Grecia para llegar a casa con el mejor sabor de boca posible, nosotros tuvimos que hacerlo al principio.

Bueno esto ha sido solo la primera entrega, pero habrá muchas mas como esta tanto de Santorini, Naxos, Mykonos, Delos, Delfos, Meteora y por supuesto Atenas.

Hacedme llegar vuestros comentarios y dudas que intentaré responder lo antes posible.

Hasta pronto.

© Iñigo Escalante: 

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