domingo, 9 de febrero de 2014

Diario viaje Croacia, Días 15 y 16: Venecia (Italia), Última etapa

Muy buenas fotógrafos y viajeros, 

Hoy estoy muy contento. Después de casi 3 años con este tema pendiente, por fin, voy a dar por finalizado este diario de viaje por Croacia, Montenegro, Bosnia y Herzegovina, Eslovenia e Italia que realizamos en verano de 2011 !!!

Si queréis pegar un repaso a nuestro circuito, os pongo un enlace al comienzo de este viaje que publiqué en la primera entrada ayer por verano de 2011:

Diario de viaje Verano 2011 – Croacia, Montenegro, Bosnia y Herzegovina, Eslovenia e Italia

Este es un resumen del recorrido por las ciudades, zonas y países que finalmente visitamos:

Día 1 – Bilbao – Barcelona – Dubrovnik (Croacia)
Día 2 – Dubrovnik (Croacia)
Día 3 – Bahía de Kotor y Hotel Sveti Stefan (Montenegro)
Día 4 – Dubrovnik Crucero, SRD Hill y Nocturnas (Croacia)
Día 5 – Isla de Mljet, Ston (Croacia) y Mostar de noche (Bosnia i Herzegovina)
Día 6 – Mostar de día (Bosnia i Herzegovina) e Isla de Hvar (Croacia)
Día 7 – Hvar y Split (Croacia)
Día 8 – Trogir y Parque natural nacional de Krka (Croacia)
Día 9 – Sibenik y Zadar (Croacia)
Día 10 – Parque natural nacional y lagos de Plitvicka Jezara (Plitvice, Croacia)
Día 11 – Rastoke - Slunj y Ciudad de Zagreb (Croacia)
Día 12 – Castillo de Trakoscan y Ljubljana (Eslovenia)
Dia 13 - Lago Bohinj, Bled y Trieste (Eslovenia e Italia)
Día 14 – Cuevas Scokjan, Pula y Porec (Croacia)
Día 15 y 16 – Venecia (Italia)



También os enlazo la anterior entrada que he publicado. Es la penúltima de este viaje, y justo la anterior a la que estáis leyendo: 


En esa última entrada publicada, habíamos llegado a Porec, localidad costera croata desde la cual se puede cruzar en ferry a Venecia en poco tiempo.



Tuvimos que madrugar, ir con las maletas desde la habitación que teníamos alquilada por todo el paseo marítimo empujando las maletas de ruedas hasta el puerto. Llegamos y ya había una pequeña cola de menos de una decena de personas. Fuimos a comprar algo para desayunar pero no había gran cosa abierta, un batido o zumo y alguna napolitana o croissant. Cuando volvimos la cola se empezó a hacer mucho más larga muy rápido. Allí estuvimos esperando hasta que llego nuestro barco y pudimos pasar con las maletas por la aduana portuaria para pasar a Italia. 

El barco estaba bien. Lleno de chavales estadounidenses de viaje de verano. Que suertudos.

Llegamos a un puerto de Venecia donde también había aduana, pero sin incidencias. Eso si, un poco perdido de la mano de dios. Cogimos en una tienda que había a la salida un pase valido para 24 horas y subimos a un vaporetto que nos llevaba cerca de nuestro hotel.

Los hoteles en Venecia son un poco viejunos, pero la verdad es que calidad precio no nos pareció especialmente caro esta vez para lo que habíamos estado pagando durante el resto de viaje ni pasar ser el sitio que era. Estaba en pleno Gran Canal, a menos de 5 minutos de la plaza de Roma para que al día siguiente pudiéramos ir rápido desde el hotel con las maletas al autobús que nos llevaría de vuelta a casa. 

Yo ya había estado un par de veces en Venecia y escogí esta localización y este plan de vuelta que os recomiendo ya que me parece el mas acertado tanto para la visita a la ciudad como para el regreso a casa. Los hoteles en la zona de San Marcos son mucho más caros y cuando tengáis que subir no sabéis lo que puede pasar, el vaporetto puede estar repleto y tendréis que esperar 20 min a que venga otro, por ejemplo.

Después de aposentarnos, de ducharnos y cambiarnos de ropa, salimos a dar un paseo. Lo primero destacado que vimos fue la estación de tren con sus maravillosas vistas según sales, y las preciosas barcas rápidas o taxis venecianos que la recorrían. Tener una vale un dineral, por lo menos la lancha y la licencia y creo que si la tienes es que ya eres rico.



Al lado había una de tantas iglesias que hay en Venecia. No os engañéis, la mayoría ya no lo son, sino que las han convertido en museos o casas de conciertos, pero las fachadas las mantienen muy cuidadas gracias a dios.



Aprovechando un puente que pasaba de margen, pasamos a la otra orilla del canal por que nunca había estado por esa zona y me sorprendió lo llena de gente, tiendas y ambiente que estaba. 




Hacia bastante calor, como teníamos bastante sed y necesitábamos energía y decidimos tomar un granizado de limón para refrescarnos. Os aseguro que fue el mejor granizado de limón de toda nuestra vida y que si volvemos a Venecia volveremos a tomarnos otro al mismo sitio. Creo que el secreto fue que le echaron sirope de limos. Estaba riquísimo !!!



Un detalle típico: las mascaras de carnaval veneciano que venden en cualquier puesto o tienda dedicada.


Venecia siempre esta llena de turistas, casi todo el año es temporada alta. La gente que vive allí tiene que convivir con miles y miles de visitantes, cada día. Así que se dedican al turismo o a los servicios. Si no se irían a vivir al continente que es más cómodo. Solo pensad que cada vez que se pasa de una acera a otra implica subir y bajar un puente de escaleras inclinadas por que debajo pasan las góndolas.

No olvidéis que Venecia es una ciudad costera italiana, pero tras pasar un puente de kilómetros se llega a la sucesión de cientos de islas unidas por puentes y canales que realmente conocemos como Venecia el resto del mundo. 

Cuando nos cansamos de andar, como mi pareja estaba embarazada, decidimos coger un vaporetto y bajarnos en el puente de Rialto. Disfrutamos por el camino de las fachadas que íbamos encontrando como la del famoso Casino de Venecia.


Desembarcamos en el puente de Rialto y subimos a ver sus vistas típicas. Las vistas de la parte alta del canal:





Y quizás las mas características aún y famosas vistas de la parte baja del canal.




Al callejear por Venecia encontrareis varios puestos con gondoleros. Claro, allí es como una parada de taxi, solo que mucho mucho mucho más caro. Un capricho casi prohibitivo montar en góndola. Solo si sois un grupo de mas de 4 personas os valdrá la pena y no será tanta clavada. Bueno eso dependerá de vuestros bolsillos claro.



Vista la zona, decidí ahorrar de nuevo la caminata a mi pareja en estado y cogimos otro vaporetto que nos llevaría directos a la Plaza de San Marcos. Al final, a grandes rasgos son las dos cosas que hay que ver, además de disfrutar de perderse callejeando por las callejuelas de Venecia subiendo o bajando, pero ya lo habíamos hecho el año pasado por casualidades del destino.






Es absolutamente increíble el tamaño de los cruceros que llegan y se van casi en cada momento de Venecia. Yo no sé cuanta gente puede caber dentro de cada crucero. Son barcos enormes y me quedo corto. Quiero que entendáis con la foto siguiente que este crucero estaba bien lejos de nosotros que estábamos en la plaza San Marcos y que aún con mi angular de 24mm en full frame...  ¡¡¡ No me entraba todo el barco !!! Mirad la de gente que hay dentro despidiéndose ... ¡¡¡ Es una barbaridad !!! y solo es uno de tanto.



Por fin, llegamos al hito de la arquitectura mundial que es la plaza San Marcos, una de las plazas más bonitas del mundo. Napoleón Bonaparte la definió como "El Salón más Bello de Europa" y tambien su celebérrimo palacio Ducal.


Para vuestra información, en la entrada de la plaza hay dos enormes columnas de granito, las conocidas como columnas de San Marcos y de San Teodoro. En su parte superior se representan los símbolos universales de Venecia como este león alado que veis en la foto inferior. La gaviota estaba allí y la luna fue la metí yo en el encuadre. Vista desde la Basílica de San Marcos, a la izquierda está la Columna de San Marcos, con el León Alado de San Marcos. A la derecha se encuentra la Columna de San Teodoro, con una escultura de mármol que representa a dicho santo en lo alto de la misma. Estamos ante el Patrón de la ciudad de Venecia. 


Este es un detalle de la zona alta de la Basílica de San Marcos. Como veis detalles dorados y color azul. Un sitio precioso.



Los interiores que se pueden ver desde fuera también eran sinceramente alucinantes. Se puede visitar pero en ese momento había misa y no dejan pasar a los turistas.



Pero es que las cúpulas de la fachada exterior son muy parecidas. Una maravilla.



El sol iba bajando y la luz bajaba de intensidad pero ganaba en calidez.



Os voy a contar una anécdota que recuerdo con especial cariño. Estando con mi mujer embarazada haciendo fotos a la iglesia de San Marcos se me acerca un señor y se nos pone a hablar. No recuerdo muy bien como empezó todo. Solo recuerdo que era americano que usaba un equipo profesional Canon, una 1D Mark IV y un 24-70 2.8. Resulta que era profesor de fotografía en alguna universidad americana.  Estuvimos buen rato hablando en inglés de la luz, equipo, como el quería cambiar todo a lentes fijas (estoy en ello y este fin he cubierto mi primer evento solo son este tipo de lentes, encantado), etc. Nos enseñó de paso unas fotos de retratos que iba haciendo a cierta gente que se encontraba viajando. Al de un rato nos ofreció hacernos unas fotos como recuerdo. Bueno, nunca tengo fotos mías y pocas nuestras (en casa de herrero...) así que nos pareció bien. Me maravilló como empezó a mirar por toda la plaza y realmente "a ver la luz". Miraba donde pegaba la luz y donde no, donde rebotaba, donde había luz suave, que color tenia aquí y allí, como nos orientaba y me lo iba explicando. No hay como saber, de verdad y me dejó muy marcado y humilde, como los grandes momentos de la vida. Al final entre otras me sacó esta foto.


Por supuesto, yo también me ofrecí a hacerle alguna foto con su y con mi cámara. Esta fue mi favorita. Se quedo bastante roto cuando me vio inclinar la cámara como hago siempre. Vicio que tengo desde que empecé y que me pegó uno al que se lo pego otro. De hecho, no se hacer fotos a gente con la cámara horizontal. Doy fe que no puedo, soy incapaz. Aquí tenéis al susodicho. ¿A que parece majete?


Continuamos. Nunca he pasado a este otro lado de Venecia, para la próxima.



Fuimos callejeando hacia Rialto para hacer tiempo y nos encontramos con varios escaparates de tiendas muy interesantes.



Me hizo mucha gracia la galería de este autor que tenia muchos autorretratos de el pero con mucho sentido del humor.


Llegamos de nuevo al puente de Rialto pero las nubes en el cielo no acompañaban. No había una sola y todo pillaba a contraluz.


Bajamos por la otra orilla y aproveché para alguna toma de larga exposición desde el puente de la Academia al volver bajando a la plaza San Marcos por la otra orilla.




Llegamos por fin a la plaza San Marcos al anochecer que es lo que quería fotografiar. Necesitareis un buen gran angular y un trípode para hacer fotos y aun así tendréis que dejar mucho espacio en la parte superior para poder corregir las lineas y perspectivas de las fotos. Sobre todo de la torre del campanario.





Bueno, teníamos que descansar después de haber madrugado tanto, así que después de la pateada que supone Venecia cada día, cogimos un vaporetto rápido que nos llevaría de vuelta al hotel de nuevo y nos despedimos de la siempre fotogénica, espectacular y única Plaza San Marcos de Venecia.


Al día siguiente nos levantamos con tiempo. Dejamos las maletas en la consigna del hotel, dimos un paseo por la zona alta de Venecia y cuando llego la hora tuvimos que pasar no se cuantos puentes con las maletas hasta llegar a la Plaza de España para coger el bus al aeropuerto. No lo olvidaré ya que me tocó llevar las dos maletas que pesaban lo suyo.

No hubo ningún problema. Después de comer estábamos en Bilbao de nuevo. 

Tras dos semanas al sol de vacaciones volvíamos a otro tipo de clima y al curro, pero muy contentos por el gran viaje, el buen tiempo que habíamos tenido y por haber disfrutado de sitios preciosos en todos los países que habíamos recorrido.

Espero que os haya gustado. Si os soy sincero, esta etapa no la tenia escrita en su momento ni preparada, así que os la he tenido que escribir de memoria 3 años después. Pero si no os lo digo no lo notáis.

Un saludo y hasta pronto. Ya veremos con que os sorprendo la próxima entrega. No lo tengo claro ni yo. Supongo que deberé seguir con el Diario de viaje por la Selva Negra alemana de este verano, donde también visitamos, Austria, Suiza y el principado de Liechtenstein. Lo que hacemos algunos por conseguir poner chinchetas en los mapamundis. ¿eh?

Hasta pronto.

© Iñigo EscalanteWeb I Blog I Facebook I Flickr I 500px | Google +