sábado, 1 de marzo de 2014

Diario de viaje Selva negra, Suiza: Basilea, Saut du Doubs y Neuchatel

Bienvenidos viajeros y fotógrafos, 

Como os prometí en la anterior entrada de este blog, continuaré ahora con el diario de viaje por la Selva Negra alemana y países cercanos (Suiza, Austria, Principado de Lichtenstein) de este verano de 2013.

Os recuerdo la anteriores etapa del viaje: 

Salimos de Friburgo en Alemania dirección a Suiza. Decidimos que una buena parada intermedia por nosotros y por las niñas podría ser pasar Basilea, ciudad Suiza fronteriza con Alemania, desde donde salíamos. 

Al llegar a la frontera nos hicieron comprar una vigneta de unos 33€ para poder circular por sus carreteras (que listos estos Suizos para todo lo que sea llevarse dinero).

Nos costó un poco encontrar el centro y aparcar. Por cierto que era carísimo, y ademas no se podía aparcar mas de 1 hora o hora y media o así, lo cual y con niñas no nos daba tiempo siquiera a comer tranquilos ni a ver la ciudad. ridículo. Al menos, se podían meter €uros en la maquina ademas de Francos Suizos, cosa que nos sorprendió, pero ya se sabe que este país no pregunta de donde viene el dinero solo lo coge y a callar.

Como teníamos miedo de lo caro que podría ser un restaurante en Suiza para comer y como pagar con francos suizos, y ademas teníamos prisa por el tema del coche, fuimos al un Mac Donalds para no tener problemas. Me tocó pagar a mi y cuando la chica me dijo el total, pensé que habíamos ido un restaurante de 5 estrellas, pero no, solo había pedido un menú para cada uno y poco mas pero estaba en Suiza. La primera en la frente y bien dada. Casi a 20€ por cabeza, alucinante.

Salimos a dar una vuelta y encontramos un puente sobre el río Rin (Rhein) que cruza la ciudad. Como les gusta a los suizos poner su bandera en todos lados.

Nos sorprendió mucho cuando nos dimos cuenta de que había gente flotando siguiendo la corriente del río.







Pues resulta que en esta época es perfectamente normal y lo usan decenas y centenares de personas como medio de transporte. Se compran una especie de mochila flotador, se quitan la ropa, la meten, la hinchan, y se tiran al agua aguas arriba para acabar saliendo a la altura que les viene bien. Vaya medio de transporte interurbano mas chulo. Que envidia nos dieron. Ademas montan en el autobús descalzos y mojados después, y llegan a donde iban uniendo modos de transporte. Para apuntar. En Bilbao seguro que tardamos unas 10 generaciones en implantarlo en la ria de Bilbao. Bilbao Ria 3000 que se llame el proyecto, por favor.






Tocaba ir volviendo ya al coche. Me dediqué un rato a hacer barridos como hago cada vez que veo un tranvía.


Llegamos a la zona de Neuchâtel tras pasar por Biel/Bienne. El hotel era genial y estaba literalmente metido en el lago. La ciudad parecía bien bonita. En la oficina de turismo que estaba al lado de la oficina de correos nos trataron muy bien. La chica sabia hablar español y tenia varios folletos en castellano cosa que siempre se agradece y nos dio información de la zona y sobre todo de Suiza. Por la tarde, después de una paseo agradable. Tomamos algo para tantear el tema de los precios que eran caros. Cenamos en la habitación embutido que habíamos comprado por la mañana antes de salir de Alemania y así nos ahorramos otro susto.

Al día siguiente, fuimos al pueblo cercano de La Chaux-de-Fonds que debe su renombre mundial a la relojería. Allí nacieron y tiene su sedes Rolex y Tissot. Por algo se habla de los relojes Suizos. Nos hizo malo. Llovía.  Aunque si dimos vueltas por el pueblo y visitamos la oficina de turismo no hice muchas fotos ya que no vi nada especialmente destacable.

Como seguía lloviendo, nos fuimos antes de comer a visitar el Saut du Bois. Comimos en el restaurante que había al lado del embarcadero... no quiero ni recordar cuanto nos costó... por comer un plato combinado y una coca cola. Precio de varias estrellas Michelin y eso que por las horas (no serian las 2) casi ni nos dan de comer, en fin.

A en punto salia el barco. Lo cogimos y fuimos disfrutando del paseo por el río con un diluvio importante. A un lado teníamos Austria y al otro Francia. Los suizos para marcar su orilla pintan banderas a cada poco.





Desde donde llega el barco a la cascada hay un paseo no muy largo. Cuando llegamos seguía diluviando, pero ese día habíamos llevado capas y chubasqueros y más o menos conseguimos llegar a pesar del agua. Nos encontramos con este salto de 27 m. de agua del río Doubs. Al otro lado Francia desde donde se visita desde la localidad de Les Brenets. 















Seguía lloviendo y el barco salia puntual, así que volvimos disfrutando de las vistas no sea que no hubiera sitio y tuviéramos que esperar otra hora. Era un paisaje bonito y un sitio tranquilo, pero no era el día para visitarlo.






Como curiosidad, hay un puente por encima del río, que cruza de Suiza a Francia así que puedes tener un pie en cada país y hacer esta foto. Sin fronteras por una vez.



Este es el embarcadero donde se cogía el barco, como nos quedaba un rato tomamos algo caliente en el bar cercano.






Cenamos unas pizzas que cogimos en un Domino´s en la estación de tren y nos las llevamos al hotel. Íbamos de pobres pero es que los precios nos parecían abusivos.

Al día siguiente, hizo mejor tiempo. Es decir, no llovió todo el día. Aprovechamos para visitar más ampliamente la localidad de Neuchâtel o "castillo nuevo". Creo recordar que hicimos el recorrido cultural recomendado por el mapa de la localidad.







Las fuentes de Suiza suelen ser especialmente bonitas. En lo alto veréis una estatua estilo medieval pintada de colores muy vivos y representando en este caso la justicia... que como todos sabemos es ciega, como los suizos cogiendo dinero.



En una de las plazas principales y mas características de Neuchâtel desde la que se sube al castillo, debajo de este reloj suizo, encontramos esta otra fuente.





Hacia poco tiempo había hecho un curioso de prevención de riesgos laborales, así que cuando vi a este chico sin arnés en el tejado pensé... mira tu los Suizos... por donde se pasas las normas de construcción... aunque seguramente sería un inmigrante. Allí la gente va para trabajar y ganar dinero pero como nos comentaron varios... allí de "vivir" poco por los precios desorbitados. Mucha gente que trabaja en Suiza vive fuera de ella para poder pagar la casa y tener un nivel de vida normal.


La zona del mercado...muy estilo medieval europea, colorida y todo muy bien cuidado la verdad. Todo el centro histórico de Neuchatel es patrimonio de la Unesco.


Un rinconcito que me resulto curioso y del que extraje este detalle.




Una anécdota que todavía me hace sonreír. Subimos al castillo de Neuchâtel y me metí primero al patio a ver que había y hacer alguna foto. Íbamos con las sillas de las niñas y mi mujer me preguntó: ¿Donde dejo la silla para que no te moleste? Le dije déjala ahí, donde estaba, que ahí no me va a molestar... seguro. No pasaron ni 5 min. que sentí una ganas tremendas e incontenibles de hacer una foto a esas ventanas... pero ahí estaba la silla... pues me da igual... la saco y ya la clonaré. Aunque le hubiera dicho que la dejara delante de una papelera... hubiera querido hacer la foto de esa papelera... como somos.



Los interiores de la iglesia que esta al lado del castillo nuevo.



A destacar el techo emulando un cielo nocturno estrellado y dorado.





Volvimos a comer en el Mac Donalds. ni se me ocurre entrar a pagar un menú del día. Por la tarde seguía haciendo malo. La otra pareja estaba cansada y decidieron quedarse en el hotel. Yo decidí salir a explorar los alrededores del lago con la furgoneta. No encontré gran cosa para parar, pero en un cruce divise una especia de cascada y una zona de salto de agua y aproveche para parar.  Era una zona tipo merendero con paseo.






Me fui acercando con la cámara e hice algunas sedas.







Otra de esas tomas de una persona sola en un gran paisaje que me suelo traer últimamente. Esta en blanco y negro...


... y esta en color.



Llegamos a la ciudad de Biel, pero llovía a cantaros y había mucho trafico así que volvimos a Neuchâtel. Por la tarde, dimos un paseo al lado del lago, e hicimos compras en un centro comercial para evitar en lo posible cenar, comer, beber, etc. en Suiza debido a sus altísimos precios. A la vuelta ya no llovía y el cielo al fondo estaba increíble como podeis ver.





El lago estaba fotogénico e intente hacer un tipo de foto minimalista. No se aprecia pero al fondo están los alpes nevados y era una maravilla verlos.








Era verano, pero no creo yo que estuviera el tiempo ni el agua para bañarse.






Según iba atardeciendo el cielo se volvía mas dramático y espectacular pero quedaba realmente lejos y muy al fondo de donde estábamos pero aproveche para unas ultimas tomas mientras cenábamos un triste kebab por tomar algo caliente antes de salir de Suiza al día siguiente.




La siguiente etapa salimos de Suiza por Berna, la capital de Suiza, con sus famosos osos, fuimos a visitar las cataratas del Rhin cerca de Schauffhausen, llegamos a Austria a la zona de montaña de Brandt, sin duda la sorpresa mas agradable y los paisajes mas bonitos del viaje del viaje, ya veréis por qué, y desde allí, al de pocos días fuimos a visitar el Principado de Liechtenstein para acabar en Alemania en un lago en Lindau, los castillos del rey loco en Fussen y pasar los últimos días en Munich.

En breve otra entrada más de este diario de viajes.

Hasta pronto.

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