viernes, 4 de enero de 2013

Lisboa, escapada de fin de semana. Día 1.

Bienvenidos viajeros y/o fotógrafos, 

Como podréis adivinar los que habéis seguido últimamente mi blog de fotografía y viajes,  antes de ir a la Isla de Madeira o a las islas Azores, pasamos por Lisboa, la capital de Portugal. Desde allí la conexión con estas islas es más fácil y más frecuente.


Al llevar con nosotros un bebe de un año, en algún momento, teníamos que pasar una noche en la capital de Portugal, así que decidimos alargarlo un poco más y quedarnos un día más. Al viajar con un bebe es importante respetar y hacer lo posible por para conciliar sus horarios para que el viaje sea mas fácil para todos.

Ya habíamos visitado Lisboa hacía muchos años pero nos apetecía volver a callejearla. Además, coincidió en fin de semana, así que se podría decir que hicimos una escapada de fin de semana a Lisboa desde Bilbao, nuestro punto de partida. Fuimos la última semana de Septiembre y la primera de Octubre y la verdad es que nos hizo un tiempo estupendo.

Según llegamos al aeropuerto y recogimos las maletas nos dirigimos rápidamente al metro. La verdad es que esa parte era toda nueva y funciona bastante bien. Como única pega que en vez de billete hay que comprar una especie de tarjeta por 50 céntimos para poder cargarla con crédito para viajar. Cogimos el billete valido para varios días y así nos ahorramos algo de dinero.

Localizamos con ayuda del mapa y de la chica de información al turista del aeropuerto la estación más cercana al hotel y en 15 min. estábamos allí. Eran más pronto de las diez de la mañana y hasta las 15 o 16 no hacían check-in. Horror!. Pero entre que habíamos avisado del problema y que allí nos plantamos con las maletas, aunque nos hicieron esperar un poco, nos acabaron dando la habitación para dejar las maletas, cambiarnos y prepararnos para pasar el día fuera. Viajando con un bebe y además con maletas, hubiera sido tremendamente complicado pasar el día por Lisboa de esa manera. Así que ya sabéis lo que se puede hacer padres viajeros.

Fuimos bajando desde el hotel a la zona más turística por la Avenida Almirante Reis hasta la plaza Martin Moniz, la cual nos sorprendió por su espacio, por las fuentes para refrescarse y varias esculturas muy interesantes hechas a partir de materiales reciclados. Además, era plaza multiusos por que iba a haber conciertos, había alguna terraza, cafetería, mercadillo, fuentes para refrescarse …





Seguimos bajando hacia la zona Baixa, la mas turística, y pasamos por la Praça da Figueira. Allí nos encontramos con varios monumentos como la estatua ecuestre de Dom Joao I y sobre todo unas fachadas portuguesas y Lisboetas muy típicas.











Cruzándola llegamos a una de las plazas más importantes de Lisboa, epicentro y eje de la vida diaria de la capital, la bulliciosa Praça do Rossio, también llamada Praça do D. Pedro IV por la columna central de Pedro IV en su centro presidiéndola. Realmente es un tal Maximiliano de México. El escultor hizo trampas y tiró de una que tenía en su almacén. 

Esta plaza es el centro neurálgico de la capital de Portugal. Allí nos encontramos, por primera vez, con algo que nos acompañará en cada uno de nuestros pasos de las dos siguientes semanas por Portugal, el mosaico, pavimento o adoquinado blanco y negro con esas curvas onduladas tan singulares.






En la parte superior de esta plaza detrás de la fuente encontrareis la preciosa fachada clásica del teatro Nacional Doña María II de factura neoclásica.





Dejamos para la tarde la zona Baixa, y subimos a la ciudad moderna por la Avenida Liberdade. En seguida encontramos la preciosa fachada de la Estación Central o Estaçao de Rossio, la estación central de trenes y ferrocarriles de Lisboa. De finales del siglo XIX son sus puertas con forma de herradura.

  

Poco más arriba en la misma Praza dos Restauradores estaba la oficina de turismo, en la cual como había mucha gente, y ya teníamos mapas, bastante información, guías y el recorrido bastante pensado, decidí tirar para adelante.





Como ya sabéis, en Portugal también ha pegado bien la crisis y se notaba. Un gran número de comercios cerrados recientemente, pancartas de huelga y pintadas de reivindicaciones sociales. También vimos varios mendigos y gente desaliñada deambulando por la ciudad, aunque esto en las capitales no es tan de extrañar. El paro y la crisis afecta más a la gente mas débil y se nota.




Un poco más arriba estaba el Teatro Edén, que nos recordó a los teatros de Hollywood en Estados Unidos. Solo faltaban las estrellas de los famosos y el teatro chino.





Encontramos el callejón llamado Cç. Da Gloria donde el funicular o elevador da Gloria sube una cuesta muy empinada desde la parte baja o Baixa de la ciudad hasta el barrio Alto. Como somos de Bilbao y a pesar de que íbamos con bebe y carrito, ahí que lo subimos a huevo que para eso somos de Bilbao. No me quedó claro si con el billete de metro podíamos haberlo usado gratis ya que aunque valía para el tranvía para este funicular creo que no.







Realmente quería ver las vistas de Lisboa desde el mirador o Miradouro de San Pedro Alcántara en el Barrio Alto. Allí, desde los jardines abalconados tendréis una de las mejores vistas panorámicas de Lisboa viendo en frente las ruinas del Castelo de São Jorge y llegando a ver incluso la desembocadura del Tajo, que no el mar.






Vimos pasar una excursión muy peculiar de unos coches naranjas muy curiosos en los cuales la gente visitaba en grupo la ciudad y parecía que se lo pasaban muy bien. Aquí tenéis un barrido con la cámara a 1/15 s. No todo van a ser paisajes. :)


Comimos por esa zona y nos pusimos en marcha tranquilamente, hacia mucho calor. Pasamos por la Iglesia de San Roque y entramos a pasar un rato tranquilo y relajado alejados del ruido de la capital y del sol. Mi mujer y amigos siempre me critican que a ver por que quiero entrar siempre en las iglesias y catedrales. Pues para hacer fotos. Mi cámara me permite tirar a ISO 1600 o 3200 sin un ruido prohibitivo, y pocas veces tengo que recurrir al HDR. No suelo salir decepcionado con lo que me llevo, aunque pocas veces muestro este tipo de fotos. 





Nos metimos por el Teatro Trindade y callejeamos disfrutando de las artísticas fachadas de la capital hasta llegar a las bonitas ruinas del Convento Do Carmo

  
Allí aproveche que había unos novios y como la cabra tira al monte les hice esta curiosa foto al lado del guardia.



En la plaza en frente de las ruinas de la iglesia del Convento Do Carmo descansamos un poco a la sombra. El convento fue afectado por el terremoto de 1755, que destruyó el techo dejando a la vista y a la intemperie sus arcos góticos. Se ha convertido ahora en museo de pago. 

Aprovechamos para visitar en su parte de atrás uno de los secretos de Lisboa. El mirador de la parte alta del Elevador de Santa Justa. Con unas increíbles vista del Rossio, de la zona Baixa y de la desembocadura del Tajo. Se puede visitar el mirador de la parte superior aunque desde la altura a la que llegareis las vistas son las mismas pero a través de una verja. ¿No se notan, verdad? Si venís de la parte baja ya es otra cosa.






Bajamos andando hasta la parte baja de la ciudad y llegamos a la base del Elevador de Santa Justa que es una monumental estructura metálica neogótica de 1901 por un discípulo de Eiffel para unir la Baixa con el barro del Chiado. Realmente es un ascensor urbano vertical. Así entramos ya a visitar la zona Baixa, la parte vieja de la capital. 




Nos dirigimos al epicentro de toda la vida de Lisboa, la plaza o Praça do Comércio también llamada Terreiro do Paço por los lisboetas. La plaza del comercio fue escenario       de la famosa revolución de los claveles. Antes del terremoto era donde se encontraba el Palacio Real de Lisboa. Con tres lados llenos de soportales y otro lado abierto no al mar, sino al río Tajo.







Allí podéis encontrar el famoso Arco da Rua Augusta o arco del triunfo que es la entrada al corazón del barrio de la Baixa desde esta plaza del comercio plagada de paradas de tranvías y autobuses. Esta Rua Augusta une la Praça do Comércio con la de Rossio ambas las más emblemáticas de la capital.




Acercándonos a la ribera de la desembocadura del río Tajo pudimos disfrutar en el Terreiro do Paço tranquilamente del sol y la brisa de finales de Septiembre. Tanto los turistas como los locales se encuentran allí para descansar.



Pasamos debajo esta vez del Arco da Praça do Comercio y entramos a la Rua Augusta que es una de las arterias principales de esta zona. Pasando dos o tres manzanas encontrareis otra oficina de turismo. Esta zona está llena de gente y comercios. También de terrazas donde comer o tomar algo, pero casi seguro que os cobraran a precio de oro.

Una de los recorridos mas famosos de Lisboa es coger la linea 28 del tranvía y visitar desde el mismo la mayor parte del recorrido turístico que ofrece Lisboa. Es complicado encontrar sitio si no es en la primera o ultima paradas, pero ya con carro de bebe, ni os cuento.



Bueno, más o menos hasta aquí llego nuestro recorrido del día 1. La verdad que el día 2 fue muy intenso y vimos muchas cosas: el barrio de Belém, el Padrao dos Descobrimentos, la torre de Belém, el Mosteiro o Monasterio dos Jerónimos, el barrio de Alfama, el Castelo de São Jorge...

Pero eso queda para la siguiente entrada de este diario de viaje o escapada de fin de semana a Lisboa, la capital de Portugal, una capital europea muy característica.

No olvidéis hacerme llegar vuestros comentarios.

Hasta pronto.

© Iñigo Escalante: Web I Blog I Facebook I Flickr I 500px